Expo
El tema
El tema de la Expo: “Feeding the Planet, Energy for Life”
(“Alimentar el planeta, Energía para la Vida”)
La Expo presentará los grandes problemas del desarrollo sostenible.
La Exposición Universal de 2015 será un acontecimiento extraordinario, que exhibirá la tradición, la creatividad y la innovación en el sector de la alimentación. Al efecto, pasará revista a las temáticas que se desarrollaron en las ediciones anteriores y las volverá a proponer a la luz de los nuevos escenarios globales, que giran en torno de un centro común;
a saber: el tema del derecho a una alimentación sana, segura y suficiente para todos los habitantes del planeta.
He aquí algunos de los temas de trabajo y para el debate:
Reforzar la calidad y la seguridad de la alimentación, vale decir, la seguridad de contar con la cantidad suficiente de alimentos para vivir y la certidumbre de ingerir alimentos sanos y agua potable;
Garantizar una alimentación sana y de buena calidad para todos los seres humanos, a fin de acabar con el hambre, la sed, la mortalidad infantil y la malnutrición que, en la actualidad, aquejan a 850 millones de personas en todo el planeta, erradicando las carestías y las pandemias;
Prevenir las nuevas grandes enfermedades sociales de nuestra época, desde la obesidad hasta las enfermedades cardiovasculares, pasando por el cáncer y las epidemias más comunes, para lo cual es menester propugnar prácticas que permitan solucionar dichas enfermedades;
Innovar a través de la investigación, la tecnología, la empresa y toda la cadena alimentaria, a fin de mejorar las características nutritivas de los productos, su conservación y distribución;
Educar a las personas para que se alimenten correctamente, a fin de fomentar nuevos estilos de vida, en particular, entre los niños, los adolescentes, los diversamente hábiles y las personas mayores;
Valorar el conocimiento de las “tradiciones alimentarias”, como parte de la cultura y del saber de los pueblos.
La seguridad y la disponibilidad de los productos agropecuarios, que estén destinados a la alimentación, no sólo constituyen un valor económico de gran envergadura sino que, ante todo, son una necesidad social. El territorio desempeña un papel clave, puesto que la buena calidad y la seguridad de los alimentos dependen de una tradición consolidada, que se basa en las tareas de labranza y en la cría del ganado, efectuadas por los pueblos y las comunidades locales. Dicha tradición es fruto de experiencias milenarias, en las que hoy hunden sus raíces las innovaciones científicas y tecnológicas más avanzadas.
Las instituciones públicas, las empresas privadas, las asociaciones humanitarias, las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones de consumidores y productores impulsan el desarrollo de los sistemas económicos y sociales de todo el planeta, a lo largo de toda la cadena agroalimentaria.
En la Expo se exhibirá la frontera de la ciencia y de la tecnología:
preservar la biodiversidad, respetar el medio ambiente, en cuanto ecosistema de la agricultura, salvaguardar la calidad y la seguridad de los alimentos, educar a las personas a favor de una nutrición que preserve la salud y el bienestar humanos;
identificar herramientas de control e innovación más adecuadas, en base a las biotecnologías que no constituyen una amenaza para el medio ambiente ni para la salud, con el objeto de garantizar existencias suficientes de alimentos nutritivos y saludables, así como de agua potable y de riego;
garantizar nuevas fuentes alimentarias en aquellas zonas del globo, en que la agricultura no está desarrollada o se ve amenazada, por culpa de la desertización del suelo, la tala de los bosques, la sequía, las hambrunas y la pauperización de los recursos pesqueros, tanto en los ríos como en los mares.
En la Expo 2015 se multiplicarán las oportunidades de promoción y comunicación:
La Expo de 2015 ofrecerá una oportunidad invalorable de comunicación y promoción a las comunidades de productores de bienes primarios, a los agricultores y a los criadores de ganado, a las empresas alimentarias, a la cadena de la logística y de la distribución, al sector de la restauración, a los centros de investigación y a las empresas que se proponen:
añadir valor a las innovaciones y a las tecnologías productivas, que permiten obtener productos alimentarios saludables,
trabajar en el sector de la preparación y conservación de alimentos, acrecentando los conocimientos y la competencia profesional de sus directivos y sus trabajadores, y mejorando paralelamente la comunicación con el consumidor,
garantizar la buena calidad de los alimentos con sistemas de protección adecuados y monitorizando las adulteraciones y las imitaciones.